Saturday, October 31, 2015

Entrevista con Carl Trueman sobre Lutero y sus 95 Tesis.


La siguiente entrevista fue hecha al Dr. Carl Trueman con motivo del aniversario de las 95 tesis de Lutero. La entrevista fue publicada en el sitio de "Gospel Coalition" en 2012, sin embargo es pertinente a esta fecha y al motivo. Es breve pero ayuda a iluminar mas nuestro entendimiento de Lutero y sus 95 tesis.

El sábado 31 de octubre de 1517, un profesor de teología de 33 años de edad, en la Universidad de Wittenberg se acercó a la iglesia del castillo de Wittenberg y clavó un documento de 95 tesis en la puerta, con la esperanza de provocar una discusión académica sobre sus contenidos. En la providencia de Dios y sin el conocimiento de nadie más ese día, se convertiría en un acontecimiento clave en el despertar de la Reforma.

Carl Trueman (profesor de Teología e Historia Cristiana en el Seminario Teológico de Westminster) escribió su tesis sobre el legado de Lutero, enseña sobre la vida y la teología de Lutero, está escribiendo actualmente un libro sobre Lutero en la Vida Cristiana-responde  algunas preguntas para nosotros.

¿Habría hecho Lutero algo así, el clavar sus tesis en la puerta de Wittenberg? Si es así, ¿hicieron algún impacto intentos anteriores?
No estoy seguro si alguna vez él había clavado otras tesis antes, pero ciertamente había propuesto el poner este tipo para el debate académico, que fue todo lo que estaba haciendo en realidad el 31 de octubre de 1517. De hecho, en Septiembre de ese mismo año, Lutero había conducido un debate sobre la teología escolástica donde dijo cosas mucho más radicales de la que se encontraban en las noventa y cinco tesis. Irónicamente, este primer debate ahora considerado el primer esbozo público importante de su teología, no causó verdadero revuelo en la iglesia en absoluto.

¿Cuál fue el punto de clavar algo en la puerta de Wittenberg? ¿Ha sido una práctica común?
Se trataba simplemente de un lugar público conveniente para anunciar un debate, y no una práctica inusual o rara. En sí mismo, no era más radical que la colocación de un anuncio en un tablón de anuncios públicos.

¿Qué es exactamente una "tesis" en este contexto?
Una tesis es simplemente una declaración traída para ser presentado en un debate.

¿Que era una "indulgencia"?
La indulgencia era un pedazo de papel, un certificado, que garantizaba al comprador (o la persona para la cual se adquirió la indulgencia) que una cierta cantidad de tiempo en el purgatorio se le remitía como resultado de una transacción financiera (dinero).

¿tenía Lutero un gran problema con las indulgencias o estaba solamente criticándolas?
En primer lugar, Lutero estaba definitivamente criticando lo que él creía que era un abuso de las indulgencias. Para él, una indulgencia podría tener una función positiva; el problema con los que eran vendidos por Johann Tetzel en 1517 es que la remisión de la pena del pecado ha separado radicalmente el arrepentimiento real y la humildad de la persona que recibe el mismo.
En segundo lugar, parece que la Iglesia misma no fue clara en dónde estaban los límites en relación con las indulgencias, y así la protesta de Lutero en realidad provocó a la Iglesia a tener que reflexionar sobre sus prácticas, para establecer lo que era y no era una práctica legítima.

¿Estuvo Lutero tratando de iniciar un gran debate clavando estas tesis en la puerta?
El asunto fue sin duda una de  preocupación pastoral por él. Tetzel no estaba en realidad permitido el vender sus indulgencias en Sajonia electoral (el territorio donde se encuentraba Wittenberg) pues Federico el Sabio, después el protector de Lutero, tenía su propio comercio de reliquias. Muchos de sus feligreses, sin embargo, estaban cruzando sobre el vecino territorio de Ducal Sajonia, donde Tetzel estaba ejerciendo su oficio.
Lutero había estado preocupado por el asunto de las indulgencias durante algún tiempo. Así que, a principios de 1517, había hablado sobre el asunto y consultó a otros por sus opiniones sobre el tema. En octubre, se vio obligado por la situación pastoral de actuar. Habiendo dicho todo esto, Lutero ciertamente no tenía la intención de dividir la Iglesia en este punto o precipitar el Sacro Imperio Romano y el papado en un conflicto y crisis. Él simplemente estaba tratando de abordar una profunda preocupación pastoral.

¿Fue Lutero un "Protestante" en este momento? ¿Era un "Luterano"?
No, en ambos casos. Él mismo nos dice en 1545 que, en 1517, era un católico comprometido que habría asesinado-o por lo menos había demostrado estar dispuesto haber cometido asesinato en el nombre del Papa. Pero no existe en la teología de las noventa y cinco tesis algo particularmente radical, y no existe en las doctrinas luteranas algo como la justificación por gracia mediante la fe sola, estas doctrinas aún no estaban presentes. Él era un católico enojado, con la esperanza de que, cuando el Papa se enterara de Teztel, él iba a intervenir para detener el abuso.

¿Cómo fue que ese acto de clavar estas tesis en la puerta encendió la Reforma?
Por un lado, me inclino a decir "Sólo Dios sabe." Fue como un panfleto de la revolución popular, que es, con la excepción de la retórica ocasional, una pieza muy aburrida de trabajo que requiere un conocimiento razonablemente sólido de los tiempos medievales de la teología y la practica católica, incluso para entender muchas de sus declaraciones. Sin embargo, parece haber tocado una fibra sensible popular, siendo traducido rápidamente en alemán y convertirse en un éxito de ventas en cuestión de semanas. La respuesta fácil es, por lo tanto, "Por la providencia de Dios"; pero, como historiador, siempre me gusta tratar de atar las cosas a un conjunto de causas materiales secundarias o más.
Ciertamente, fue utilizado de una manera que hizo un llamamiento a un sentimiento anticlerical popular, el resentimiento a la curia romana, y el deseo de parar el flujo de dinero que sale de territorios  de habla alemana a Roma. Sin embargo, aún así, el poder revolucionario de tal composición técnica es, en retrospectiva, todavía bastante sorprendente.

Para aquellos que hoy quieren leer las 95 tesis, ¿qué me recomiendas?

Como  punto de partida la edición de Stephen Nichols (con una introducción y notas).

Sin embargo, si usted realmente quiere entender la teología de Lutero, y por qué es importante, usted tiene que mirar más allá de los noventa y cinco tesis. Probablemente el mejor lugar para empezar sería Robert Kolb y Charles P. Arand, El genio de la teología de Lutero.


Traducción por Caesar Arevalo


FUENTE: "what-was Luther doing when he nailed his 95 theses to the Wittenberg door?-Gospel Coalition (October 31, 2012)

Thursday, October 29, 2015

"Historia de la Interpretación de Apocalipsis"- escrito por Arlington Vaca.


El siguiente artículo es de Arlington Vaca, un amigo de Facebook, quien me pidio encarecidamente usar mi blog para publicar su tema acerca de escatologia. 

Esta es la primera vez permito que un tema no escrito por mi, sea publicado en mi blog. 

Su servidor no necesariamente muestra su acuerdo con el contenido del mismo. 

Cualquier pregunta acerca del contenido del tema,  le pueden hacerle directamente al autor. 


Historia de la Interpretación de Apocalipsis

De manera muy breve he querido escribir acerca de la forma como la Iglesia ha interactuado con el libro de Apocalipsis a través de los siglos. Las maneras cómo la Iglesia se ha acercado a este libro y ha interpretado sus símbolos ha sido tan diversa que casi puede decirse que puede haber tantas interpretaciones como intérpretes han existido; sin embargo en términos más generales muchos han estado de acuerdo en ciertas épocas y lugares en algunos puntos. Muy a menudo los hechos sucedidos a través de la historia han influido en la interpretación de la profecía, y este hecho junto con el desarrollo del pensamiento cristiano ha ido moldeando las diversas escuelas de interpretación tanto del libro como del controvertido capítulo 20 en donde curiosamente se han construido las diferentes escuelas escatológicas. Es importante saber que el entendimiento que ahora disponemos en el siglo XXI ha sido el producto de un desarrollo de siglos, y este desarrollo es imprescindible para poder entender las actuales escuelas, para así guiar nuestra interpretación de este precioso libro. Este escrito pretende esbozar los principales puntos de este desarrollo del pensamiento, de una forma cronológica a fin de motivar al estudiante a seguir profundizando en cada una de las etapas para poder desenredar el nudo de la historia y tener mayores certezas de nuestra realidad presente. El material que existe es muy amplio, y se proporciona algunas fuentes en las que se puede encontrar de una manera más profunda las bases de este estudio y la bibliografía, aunque lamentablemente mucho de eso aún no está en español. Así que este material es presentado al público hispanoparlante. Está dividido en 4 etapas de la historia, en primer lugar la etapa de los Padres Ante-nicenos, que viene principalmente desde el primer siglo hasta el cuarto; luego viene la iglesia medieval, que va desde el siglo quinto hasta la Reforma Protestante en el siglo XVI; la siguiente etapa es la de la Iglesia Reformada, desde el siglo XVI al XIX donde se ve no solo el pensamiento reformado y puritano sino también el de la iglesia católica, y finalmente desde el siglo XIX al XXI en donde ya podemos establecer los principales acercamientos tanto al libro como al milenio en nuestra época.

Desde el Siglo I al Siglo IV

·         Es importante conocer primero el trasfondo del libro de Apocalipsis el cuál tiene influencias tanto del judaísmo como de la cultura griega dominante de la época, las cuáles con el tiempo influenciaron en las escuelas escatológicas del cristianismo y sus rastros se pueden ver grandemente hasta nuestros días.[1] Lo primero que hay que hablar es sobre la esperanza escatológica judía. Ésta se encuentra registrada principalmente en la literatura del segundo templo como en los extensos escritos rabínicos que llegaron a conformar las principales escuelas del judaísmo que fueron los fariseos, saduceos, esenios y zelotes. El Antiguo Testamento parecía indicar que todos los eventos proféticos se darían en un solo paso, de modo que la esperanza de un reino eterno con el Mesías como rey caracterizó todos estos escritos. Es de notar que mucha de esta literatura fue influenciada por el mazdeísmo iraní, filosofía que aprendieron en sus años de exilio y que veía una dicotomía cronológica entre esta era mala gobernada por demonios y una era futura de liberación y justicia. En los escritos rabínicos encontramos además el posible origen del concepto del milenio. Uno de sus rabinos dice: “El mundo ha de durar 6.000 años, y durante un milenio ha de quedar desolado” Esta idea era apoyada porque se consideraba que el mundo solo sería restaurado después de durar 7.000 años, así que en este periodo de 7 hay un año sabático, siendo el último año, el milenio, el periodo de desolación y descanso.[2] Algunos cristianos usaron el capítulo 20 de Apocalipsis como plataforma para introducir estas ideas en la interpretación escatológica y así nace el concepto del “Quiliasmo” que viene de Xilios que en griego quiere decir mil, usado 6 veces en ese pasaje. Al parecer la primera persona en introducir estas ideas en el cristianismo fue el Archihereje Cerinto, según nos cuenta Eusebio.
·         En este periodo de la historia es poco lo que conocemos acerca de la interpretación de Apocalipsis. Pocos lo comentaron y quienes lo hicieron lo hicieron de forma parcial e incompleta. De otros apenas conocemos citas esporádicas en referencia al libro pero no hay estudios sistemáticos completos. Una de las razones tiene que ver con el hecho de que en oriente el libro tardó mucho en ser reconocido como canónico, así que quienes interactuaron con el libro fue principalmente la iglesia de occidente y mayormente en un sector reducido correspondiente a Asia. Esto nos debe alertar ante quienes exageran la importancia del entendimiento de la escatología de la iglesia primitiva, ya que el estudio sistemático de esta rama de la teología no vino a darse sino hasta muchos siglos después debido a que en la época tuvieron otros debates mucho más urgentes en otros temas.
·         Algunos de los Padres de la Iglesia en esta época tales como Papías en el siglo II; Justino, Ireneo, Hipólito, Tertuliano, Victorino, Nepos, Montanistas en el siglo III; y Lactancio, Metodio, Comodiano s. IV, eran “Quilianistas;” es decir que creían en un reino futuro intermedio inaugurado por Cristo en su segunda venida y que finalizaría mil años después cuando sea suelto satanás y venga el juicio final. Éstos vienen a ser lo que en términos modernos se conoce como “Premilenialistas”.
·         Contrario a lo que muchos piensan muchos de éstos “Premilenialistas” eran alegoristas en muchos de los símbolos de Apocalipsis, incluso muchos de ellos creían que el milenio no era de mil años literales sino una cifra simbólica.
·         Nadie en esta época creía en una separación entre Israel y la Iglesia, ni en un rapto secreto, y prácticamente ninguno creía que aún faltaba por cumplirse la semana 70 de Daniel. Los únicos que sostenían un cumplimiento futuro de esa semana fueron Ireneo de Lyon, Hipólito de Roma y Apolinario de Laodicea[3]; pero aún entre ellos diferían en grandes puntos como el inicio o fin de las semanas de Daniel, alegorizaron varios símbolos llegando por ejemplo Ireneo a creer que el que confirma el pacto con muchos eran los 2 testigos de Apocalipsis 11. Muchas de sus conclusiones fueron totalmente arbitrarias y muy incompletas y distan en gran manera con el dispensacionalismo moderno, de modo que es muy difícil aseverar que ellos fueron una forma primitiva de futurismo ya que la gran mayoría de ideas contradecirían los puntos cardinales de la escatología futurista contemporánea.
·         Aunque muchos de ellos creían en un anticristo futuro quien a menudo era asociado a algún césar, creían que la Iglesia iba a estar presente en su tiempo y también en el tiempo de las plagas, muchos asociaron al Imperio Romano  con la primera bestia de Apocalipsis 13, Babilonia y el hombre de pecado de 2 Tesalonicenses, y en general se entendía que la Iglesia estaba viviendo en el tiempo apocalíptico, contrario a la enseñanza contemporánea de que la Iglesia no sufriría el “tiempo de la tribulación”. Algunas personas quieren usar algunas enseñanzas de la Didache, Efraín de Siria y Victorino de Pettau descontextualizadas para probar que la idea de un arrebatamiento antes de la tribulación se creía en la Iglesia de este tiempo; pero al analizar lo que dicen se puede observar que nunca intentaron enseñar tal cosa y que de hecho si esos textos hubieran dicho lo que ahora pretenden que decía, contradeciría muchas de las enseñanzas dichas por ellos mismos en otros lugares.
·         Muy pocos de los Padres de esta época tenían un pensamiento futurista sobre el libro, ya que la mayoría entendía que muchas de las profecías se estaban cumpliendo en su propia época. Esto teniendo en cuenta que solo habían ideas futuristas, mas nunca un solo estudio completo o comentario en una forma exclusiva futurista tal como se entiende hoy en día; esto solo vino a suceder hasta principios del siglo XVII.
·         También existían algunas ideas preteristas sobre el libro en algunos escritores dando a entender que algunos fragmentos del libro ya habían ocurrido en el primer siglo.
·         Se exagera cuando se cree que Todos los Padres de la Iglesia eran Premilenialistas; de hecho todos los escritores que creían en el Quiliasmo reconocían que habían otros creyentes ortodoxos que tenían opiniones distintas acerca del milenio.
·         Aunque muchos creían que Apocalipsis relataba hechos históricos en forma cronológica, no todos lo creían. Un prominente comentarista quien ya mencionamos: Victorino de Pettau, reconoció por primera vez que en el libro habían recapitulaciones y que no se debía interpretar todo el libro en forma cronológica. Esta es una de las razones por las cuáles claramente él no pudo ser un Pretribulacionista.
·         También existieron otros Padres en esta época como Clemente de Alejandría, Cipriano, Orígenes, Dionisio, Ticonio, Atanasio, Ambrosio, Eusebio, Agustín que son considerados “Amilenialistas”, es decir, que creían que el milenio comprende desde que Cristo ascendió y se sentó en su trono hasta que vuelva.
·         Existió también por esta época un grupo herético quienes fueron los montanistas, y adoptaron como una de sus doctrinas el premilenialismo, el cuál era usado entre otras para justificar sus excesos en el asunto de los dones y profecías que decían tener. Ellos creían que el reino milenial se iba a establecer en Frigia y que ellos iban a reinar allí; muy similar a lo que mas adelante los anabautistas y luego los movimientos restauracionistas del siglo XIX y XX iban a afirmar de otras maneras. Por el mismo tiempo Agustín escribiría “La Ciudad de Dios” en donde claramente daría una explicación diferente a Apocalipsis 20 contraria al Premilenialismo y más cercana al Amilenialismo. El veredicto de Agustín y el rechazo de la Iglesia hacia los Montanistas logró que la Iglesia abandonara el Quiliasmo, haciendo que la Iglesia se convirtiera en Amilenialista por los próximos 1.200 años.
·         En esa época también existió un conflicto entre la Iglesia Católica[4] y los donatistas. Después de intentar convencer a los donatistas por las buenas, Agustín de Hipona justificó el uso de la fuerza y la persecución por el gobierno romano, y uno de los argumentos que usó es que antes en el tiempo era de una manera, pero ahora de otra, esto principalmente cuando la Iglesia se unió al poder del Estado. Este concepto que es la dicotomía entre la Iglesia perseguida en contraste con la Iglesia exaltada en el período milenial fue el que dio origen en un futuro al Posmilenialismo, cuyas raíces se remontan a Agustín y a Atanasio según los seguidores de esa corriente escatológica.
·         En conclusión vemos que la escatología de esta época estaba muy poco desarrollada, aunque ya se encontraban las semillas de todas las escuelas tanto de interpretación de Apocalipsis como del Milenio que vendrían a desarrollarse muchos siglos después. También es relevante observar que no se puede homogeneizar a todos los Padres Antenicenos en una sola corriente escatológica, ni tampoco apresurarnos a sacar conclusiones acerca del entendimiento común de la Iglesia en esos tiempos debido a la poca información con la que contamos.

Desde el Siglo V hasta finales del siglo XV

·         Debido a la unión de la Iglesia y el estado, Roma dejó de ser considerada la bestia y el anticristo, y principalmente gracias a Ticonio y Agustín y la idea de la recapitulación que adoptaron, la iglesia entendió el milenio cumpliéndose en la era de la iglesia y en general prevaleció el entendimiento espiritual o alegórico propuesto por Orígenes de Alejandría.
·         Autores como Andreas, Primasio, Ecumenio y Joaquín de Floris fueron prominentes comentaristas medievales sobre este libro y básicamente siguieron a Agustín y Ticonio. Ellos además de Casiodoro, Apringio, Beda, Beato y otros interpretaron el libro por medio de una exégesis mística; aunque algunos como Berengaud y aún Andreas mezclaron la tradición alegórica de Orígenes y Ticonio, con la tradición de Ireneo en la que veían también cumplimientos históricos.
·         En el Siglo XII Joaquín de Floris dividió el tiempo en 3 edades: El Antiguo Testamento la era del Padre, el Nuevo Testamento la era del Hijo y hacía falta una era futura para el Espíritu Santo que correspondía a la era milenial, un tiempo de restauración de la iglesia. Intentaba también interpretar muchas profecías de Apocalipsis con eventos de su propia época. Aunque él fue muy fiel a la Iglesia sus seguidores se apresuraron a partir de sus escritos a identificar al papado como el anticristo y la iglesia católica la gran ramera, ideas que luego salieron a la luz ampliamente en la época de la Reforma.
·         En el Siglo XIV Nicolás de Lira trató de ordenar los acontecimientos de la historia de la Iglesia en forma cronológica desde los apóstoles hasta la consumación, esto es el tiempo en el qué él vivía. Este enfoque sobre la interpretación de Apocalipsis es lo que más adelante se llamó “historicismo”. En él también observamos algunos atisbos de Posmilenialismo, y esta combinación entre historicismo y Posmilenialismo sería la principal característica de la interpretación que dominaría los siguientes siglos.
Es de notar que una característica prevaleciente entre los que siguen esta escuela es que ninguno quiere hallarse en otra época que no sea la última generación, y es por eso que muy a menudo tanto en esta escuela como en la futurista se ha buscado interpretar muchos símbolos de Apocalipsis a la luz de los acontecimientos contemporáneos del comentarista.

Desde el Siglo XVI hasta el Siglo XIX

·         A partir de la época de la Reforma Protestante la literatura concerniente al libro de Apocalipsis se hace más prolífica. El enfoque “historicista” que se había comenzado a desarrollar en la edad media fue el predominante en esta nueva época y de hecho gozo de mucha popularidad tanto en las Iglesias Protestantes como dentro de la Iglesia Católica hasta bien entrado el siglo XIX.
·         Al principio del siglo XVI y en adelante entró un tiempo de gran especulación en las interpretaciones, tanto del significado de los símbolos, como en la predicción de fechas tanto de los eventos a suceder de Apocalipsis como con la fecha de la segunda venida de Cristo. Al igual que en nuestros tiempos, ellos no se hallaban en otro tiempo que no sea en los últimos días. El significado del Anticristo era tan diverso, desde el papado en las confesiones reformadas y autores protestantes[5] hasta ser identificado en Lutero y las sectas protestantes en el catolicismo, o más adelante Napoleón, Constantino, etc. Otros hechos históricos a menudo fueron relacionados con Apocalipsis tales como la Revolución Francesa, el nacimiento de Wycliffe, invasiones de los Godos, los Turcos, las cruzadas o el Islam. Todo esto muestra que el acercamiento más popular de la época era el historicista.
·         Debido a los constantes ataques por los Protestantes a la Iglesia Católica, ésta le hizo frente por medio de la contrarreforma la cuál atacó en tres frentes: El Concilio de Trento, la Inquisición y la creación de la orden de los Jesuitas. Éstos fueron comisionados para enfrentar intelectualmente los ataques de los protestantes, el estigma de que el Papado es el Anticristo, la ciudad de los 7 montes Roma, y la Gran Ramera el Catolicismo. Para ello lo hicieron por dos vías las cuales fueron lo que más adelante se llamaría el futurismo y el Preterismo.
·         Francisco Ribera es considerado el padre del Futurismo, y aunque algunas de esas ideas ya estaban en la historia fue él el primero en hacer un comentario completo desde esa perspectiva. Esta corriente fue secundada y usada por el cardenal Robert Bellarmino y más adelante en el siglo XVIII por Manuel Lacunza; siendo los tres miembros de la comunidad Jesuita. Este acercamiento consistía principalmente en ver la mayoría del libro de Apocalipsis como sucesos que no habían ocurrido aún, sino que estaban reservados para el futuro remoto entendiendo que la mayoría de la profecía precedía la segunda venida de Cristo. Por primera vez se veía la semana 70 de Daniel como los siete años que precederían a la venida de Cristo y por lo tanto no había sido cumplida. Lacunza añadió la novedosa idea de que Cristo vendría antes de que iniciara este periodo, dividiendo la venida de Cristo en dos etapas, una por su iglesia y la otra con su iglesia. La motivación para sostener estas doctrinas era tratar de escapar a las acusaciones protestantes dando una respuesta intelectual de modo que si estos hechos concernían al futuro, entonces la Iglesia Católica no sería ni el Anticristo ni la gran ramera. Esta posición generó controversia aún dentro del catolicismo ya que la tradición difícilmente podía sostenerla y de hecho usaron literatura apócrifa judía y cristiana para intentar probar que sus ideas sí se encontraban en la historia de la iglesia. Este enfoque fue usado por un buen tiempo por el catolicismo, sin embargo más adelante fue prohibido permaneciendo en su seno tanto el historicismo como el Preterismo.
·         La otra vía que se desarrolló para defender el catolicismo fue el Preterismo, esto por manos de otro Jesuita llamado Luis de Alcázar. Él enseñó que Apocalipsis se cumplió hasta el capítulo 11 con el triunfo de la Iglesia sobre el judaísmo en la destrucción de Jerusalén en el 70, de ahí hasta el capítulo 19 con el triunfo sobre el paganismo al caer el imperio romano, y a partir del capítulo 20 comenzaría el milenio con la conversión de Constantino, siguiendo entonces el pensamiento de Agustín en cuanto a la nueva era de victoria de la Iglesia. Esto fue seguido por otros como Hugo Grocio y otros más adelante. Tanto el Futurismo como el Preterismo tuvieron en común sacar el periodo de la Iglesia de la profecía bíblica a fin de salvaguardar el papado y la Iglesia católica de los ataques provenientes del Protestantismo.
·         Algunos grupos Anabautistas fueron premilenialistas, pero por causa de sus excesos, similares a los de los montanistas, esta posición no tuvo mucha fuerza en esa época y fue rechazada por la gran mayoría de los protestantes.
·         En los siglos XVII y XVIII el Posmilenialismo gozó de gran popularidad, principalmente entre los puritanos, gracias a varias circunstancias como los avivamientos, la creencia de una futura conversión de judíos,  seguido de una expansión de la iglesia en el mundo a raíz de esto y finalmente un período de prosperidad mundial. Estas creencias, unidas al decaimiento del catolicismo por causa de los golpes que sufrió por la Reforma Protestante y luego la revolución francesa logró que el Posmilenialismo sea tan popular como lo es ahora el futurismo y el Premilenialismo. Ian Murray en su libro “La esperanza Puritana” nos habla acerca de las creencias escatológicas de ellos.[6]
·         Ante esto los Premilenialistas reaccionaron, principalmente porque había un interés por la profecía bíblica a causa de los acontecimientos históricos. También había interés en la condición y conversión de los judíos y principalmente la creencia de la inminencia del retorno de Cristo. El enfoque que seguía prevaleciendo era el Historicista y tanto el Premilenialismo como el Posmilenialismo se movían en este enfoque ya que seguía la tendencia de interpretar el libro a la luz de los acontecimientos históricos de la época creyendo ellos que se encontraban en los últimos días del mundo, así que el debate se centraba principalmente si la venida de Cristo se produciría antes o después del milenio que se consideraba como una edad dorada futura.
·         A principios del siglo XIX un predicador escocés llamado Edward Irving encontró y tradujo el libro de Manuel Lacunza “La venida del Mesías en Gloria y Majestad” y las ideas futuristas que habían sido sistematizadas en el catolicismo ingresaron al protestantismo por medio de conferencias de profecía realizadas en Irlanda e Inglaterra. Estas ideas fueron acogidas y elaboradas por John Nelson Darby quien sistematizó la Biblia en lo que se conoce como dispensacionalismo. Él propuso por primera vez la idea de la separación entre Israel y la Iglesia y tomó la idea de las 2 venidas de Cristo de Lacunza y el Futurismo de Ribera para formar la escuela futurista. Varios le siguieron en esta novedosa interpretación, aunque no gozó de mucha popularidad entre los eruditos de la época. Estas ideas luego fueron popularizadas en Estados Unidos por medio de la Biblia de Scofield, el ministerio de Moody, y el auge del pentecostalismo entre otros. Charles Spurgeon y otros atacaron vigorosamente esta novedosa interpretación.
·         De este modo se fue consolidando por un lado el Premilenialismo dispensacional, caracterizado por la separación de Israel y la Iglesia siendo pueblos con distintos destinos eternos, la idea futura de la semana 70 de Daniel antecedida por el rapto de la Iglesia, dividiendo la segunda venida de Cristo en 2 fases, una separación temporal de las futuras resurrecciones de la carne, varios juicios para diferentes grupos de personas y la creencia de un futuro reino milenial con capital en Jerusalén en donde reinarían los judíos con Cristo quien gobernaría todo el mundo desde un futuro templo reconstruido. Esto en realidad viene a ser una reedición de la antigua esperanza de los judíos místicos uniendo tanto el dualismo cronológico del mazdeísmo iraní junto con el dualismo griego al separar Israel y la iglesia siendo el primero un pueblo terrenal y el segundo un pueblo celestial o espiritual. Por otro lado el Premilenialismo no dispensacional entró en declive principalmente por que al existir la controversia entre el liberalismo y el fundamentalismo, la mayoría de defensores del fundamentalismo eran dispensacionalistas, y por otro lado Campbell quien fue un Premilenialista histórico o sea no dispensacional cayó en descrédito al calcular fechas que no se cumplieron.

Desde el Siglo XX hasta nuestros días

·         En el siglo XIX la principal connotación del milenio es que se trataba de una era dorada, y el debate principal consistía en si esta era sucedería antes o después del retorno de Cristo. Pero en el siglo XX retornó la idea de que el milenio no consistía en una era dorada necesariamente.
·         Por otro lado el Posmilenialismo fue asociado al modernismo, ya que ellos lo usaron mucho para propagar sus ideas, y por esta causa creció el auge del dispensacionalismo en declive del Posmilenialismo. Las guerras mundiales sepultaron casi totalmente el posmilenialismo.
·         El futurismo era considerado una rareza aún a principios del siglo XX, y no tenía mayores adherentes pero sin embargo esta corriente fue impulsada grandemente por el dispensacionalismo, sistema que se popularizó por medio de la Biblia de Scofield y la creación del Seminario Teológico de Dallas por Lewis Sperry Chafer. Al mismo tiempo se fue gestando el Sionismo político, el cuál aprovechando el Holocausto judío logró que las Naciones Unidas crearan el actual Estado de Israel en 1948. Estos hechos históricos catapultaron al dispensacionalismo que llegó a ser la posición dominante del siglo XX hasta nuestros días. Ésta fue principalmente la corriente escatológica que llegó a Latinoamérica y muchos otros lugares en el mundo por medio de misioneros evangélicos provenientes de los grupos pentecostales y el fundamentalistas.
·         Sin embargo en el Siglo XX algunos autores amilenialistas como Oswald Allis, Geerhardus Vos o Anthony Hoekema reaccionaron ante esto  y entendieron que el cumplimiento de la era dorada en la tierra es literal, pero en la tierra nueva, no en el milenio, además de enseñar el retorno inminente de Cristo formulando un nuevo entendimiento del Amilenialismo.
·         Otros Autores como Arhur Pink o George Ladd también reaccionaron contra el dispensacionalismo pero desde una perspectiva Premilenialista Histórica evitando las novedades del dispensacionalismo, pero manteniendo la idea del futuro reino intermedio entre la Segunda Venida de Cristo y el juicio final.
·         En la primera mitad del siglo XX William Hendriksen escribió un comentario llamado “Más que vencedores” quien se alejó completamente de toda relación entre el libro de Apocalipsis y cualquier cumplimiento histórico, de esa forma rompió con cualquier tipo de especulación que había caracterizado el siglo XIX; y retomó nuevamente la idea de la recapitulación, que ya había sido introducido por Victorino en los primeros siglos, y el idealismo de Eichhorn a finales del siglo XVIII y Auberlen en el XIX.
·         Debido al retorno del Amilenialismo, los ataques de estos autores tanto al Historicismo tradicional como al futurismo, y la teología del pacto, el dispensacionalismo se vio obligado a revisarse, primero en la década de los 60 en las que se escribió el comentario más importante dispensacional elaborado por John Walvoord, entre otros como Ryrie; además y por otro lado Dwight Pentecost y Alva Mcclain siguiéndolos después Newell y Robert Thomas. En la década de los 80 una forma de revisión al dispensacionalismo surgió llamada dispensacionalismo progresivo cuyos principales exponentes son Craig Blaising, Darrell Bock y Michael Vlach quienes no solo revisaron muchos de los principales postulados dispensacionalistas sino que propusieron una nueva forma de interpretar Apocalipsis en el que intentan reconciliar el Preterismo, el idealismo y el futurismo por medio de la tensión escatológica “ya pero todavía no” propuesta por Oscar Cullmann, aunque no tiene mayores adherentes puesto que todas las escuelas los rechazan como un híbrido artificioso. Hoy en día existen hasta 5 formas diferentes de dispensacionalismo.
·         En la segunda mitad del siglo XX surgió un movimiento dentro de los reformados llamado Reconstruccionismo Cristiano formulado por Rousas John Rushdoony el cuál modificó el posmilenialismo tradicional encontrando puntos en común con el Amilenialismo en el hecho de que el milenio consiste en la era entre la Ascensión de Cristo y su segunda venida, pero entendiendo su carácter como una era en la que por medio del progreso del evangelio y el dominio de Dios sobre la tierra a través del hombre, el mundo progresivamente llegaría a la era dorada milenial.
·         En la década de los 80 David Chilton escribió un comentario preterista quien siguiendo a otros como Rusell a finales del siglo XIX presentó una forma de entender el libro siendo preterista y posmilenialista siguiendo el Posmilenialismo dominionista formulado por el reconstruccionismo pero en contraste tanto del Preterismo de Alcázar como con el Hiperpreterismo característico del liberalismo.

                                                               Conclusión

Este no pretende ser un estudio exhaustivo del tema, únicamente un esbozo de la historia de los acercamientos a este libro en la Iglesia. Estudiar la historia nos ayuda a ser humildes y reconocer que aunque podemos diferir en muchos aspectos, podemos reconocernos como hermanos entre los que hemos abrazado el verdadero evangelio. También nos ayuda a evaluar nuestras propias tradiciones y entender el por qué de las diferencias y cómo se han desarrollado las diversas escuelas en los diferentes grupos cristianos. En la actualidad existe mucha desinformación y desvirtuación de la historia debido a que el evangelicalismo moderno vive como si el cristianismo existiera hace 100 años y esta desconexión histórica ha provocado el rechazo de muchos cristianos a sus propios orígenes y raíces, entendiendo que nuestra raíz verdadera y profunda es Cristo mismo y su Palabra, pero que esta raíz ha ido creciendo en plenitud a través de la Iglesia apostólica de la cuál todos los verdaderos creyentes hacemos parte en un solo cuerpo, así que no desechemos las tradiciones que son buenas, que son verdaderas, sino que al contrario valorémoslas como parte de los dones que Dios ha dado a su Iglesia a través de las edades para la edificación de su pueblo.

Fuentes

·         Swete, Henry Barclay. The Apocalypse of St John. Third Edition. Macmillan And Co. Limited, London, 1911, pp. ccvii – ccxix.
·         Beckwith, Isbon T. The Apocalypse of John. The Macmillan Company, New York, 1919, pp. 318 – 336.
·         Mounce, Robert H. Comentario al libro del Apocalipsis. Editorial CLIE, Colombia, 2007 pp. 64 – 71. Esta sección es una versión resumida en castellano de la sección correspondiente del comentario de Beckwith.
·         Exposiciones sobre el curso de Escatología impartido en el Seminario Reformado latinoamericano ubicado en Medellín, Colombia en el año 2013 por Samuel Waldron.

Otra Bibliografía

Además se recomienda para ampliar la bibliografía que nos suministran los siguientes libros:

·         Pate, c. Marvin. Cuatro puntos de vista sobre el Apocalipsis. Editorial Vida, Miami, Florida, 2005, pp. 259 – 268.
·         Chilton, David. The Days of Vengeance. Dominion Press, Ft. Worth, Texas, 1987 pp. 667 – 678.
·         Mounce, Robert H. Op. cit. pp. 549 – 562.

Elaborado por Arlington Vaca, 4 Septiembre 2015, Bogotá, Colombia.



[1] Para conocer más acerca del trasfondo histórico cultural del Nuevo Testamento recomiendo Harrison, Everett: Introducción al Nuevo Testamento. Subcomisión Literatura Cristiana, 1980.
[2] Para ampliar más sobre esto consultar Edersheim, Alfred: Comentario Bíblico Histórico ilustrado 6 tomos en 1. Editorial CLIE, U.S.A, 2009, p. 1305.
[3] Saraví,  F. D: La  Profecía  de  las  Setenta  Semanas. Editorial  CLIE,  Barcelona,  1992,  pp. 33 – 34.
[4] Entiéndase Iglesia Católica como Iglesia Universal, muy distinta a la connotación actual la cuál es producto de la teología del concilio de Trento celebrado entre 1545 a 1563.
[5] En las confesiones Reformadas poco se toca el tema de la escatología, sin embargo una opinión que prevaleció tanto en los escritores reformados como en varias confesiones fue la idea de que el Papa o el Papado era el Anticristo. Confrontar: El Segundo Libro de Disciplina de la Iglesia de Escocia 1578 párrafo 6; El Pacto Nacional de la Iglesia de Escocia 1580; Confesión de Westminster de 1647 Capítulo 25 párrafo 6; Confesión Bautista de Londres de 1689 Capítulo 26 párrafo 4.
[6] Para un estudio reciente acerca de la escatología de esta época ver Gribben, Crawford: The Puritan Millennium Literature & Theology 1550-1682. Paternoster, 2008.

LA EVIDENCIA: LOS REFORMADORES TENIAN RAZON


LA EVIDENCIA

INTRODUCCION

La Reformadores sabían muy bien que el oficio del Papado no tiene justificación Bíblica ni histórica. Desde mucho antes de Lutero, muchos otros hombres criticaron esa autoridad y protestaron contra ella, aun a costa de sus propias vidas. Lo curioso es que este oficio dentro de la iglesia cristiana se aceptó como hecho sin realmente tener una base solida en historia y Escritura. El siguiente articulo arroja luz y confirma que el oficio del papado no de origen Escritural y que solo surgió por un asunto de poder y tradición que  se pierde en los anales oscuros de la historia. El tema stá basado en el libro “Papal Sins” (los Pecados del Papado)  del gran historiador y prolífico escritor Católico Garry Wills.
En el libro de más de 300 páginas, Wills analiza el trabajo del papado en el siglo moderno y analiza la historia del origen del Papado. El libro no es “propaganda Anti-Católica,” ni escrito por evangélicos amargados en contra de la Institución católica Romana. Sino mas bien es escrito por un Católico erudito que protesta en contra de las corrupciones del Papado. El extracto es del capítulo 10 y la lectura de la misma les será de gran provecho histórica y eclesiásticamente.

JUSTIFICACION SIN FUNDAMENTO

A la pregunta ¿Cómo justifica Roma su control de abastecimiento de sacerdotes?, Roma dice que solo la sucesión apostólica puede dar a los hombres el poder de la consagración de la Eucaristía. En el Concilio Vaticano II, el papa Paulo IV dijo que los obispos son los descendientes de los 12 Apóstoles. Sin embargo, ya que no existen en el Nuevo Testamento sacerdotes, entonces no pudo haber existido ordenación de sacerdotes en ese tiempo. Entonces, ¿de dónde obtiene Roma la idea de ordenar sacerdotes? El texto que generalmente ellos usan es el de Hechos 6 en donde los diaconos son elegidos por la congregación entera a través de la imposición de manos de los apóstoles. El problema con esta exegesis es que los diáconos fueron elegidos, no para un ministerio espiritual, sino para distribuir las comidas a los necesitados y no fueron maestros de la Palabra, por lo tanto no existe sacerdotes en ningún sentido de la palabra.

La práctica de poner manos es un gesto usado por muchos propósitos en las Escrituras Judías y Cristianas: bendiciones, sanidades, bautismo, etc. No existe un rito de ordenación específica en el gesto. Después de todo, los doce basan su autoridad de Jesús, y no hay mención de imposición de manos en ellos. La primera formula cristiana de ordenación que encontramos después del Nuevo Testamento esta en el documento llamado la Didache (15.1) y dice que los obispos son escogidos de la congregación cuando la comunidad local imponen sus manos sobre el hombre que ellos eligen.
Esto no es ningún replicación de los 12 apóstoles. Al contrario, la evidencia bíblica nos muestra que Pablo y Bernabé ninguno de los cuales fueron parte de los doce, ni fueron señalados por los doce, pusieron sus manos en aquellos que ellos eligieron que sean obispos en Asia. (Hechos 14:21-23). Esto nos sugiere que la única evidencia de imposición de manos vino de Pablo pero no de los doce.
La narrativa nos dice que solo Pedro salió de Jerusalén. Y el papel de los otros en Jerusalén es tan diferente que otro personaje entra a escena como la principal autoridad, Santiago el hermano del Señor, que ni fue parte de los doce apóstoles.

Bueno, dicen los apologistas, si Pedro salió de Jerusalen, entonces fue a Roma y de allí sale la cadena de sucesión. Sin embargo, el erudito Brown dice que Pedro “nunca sirvió como obispo de Roma, ni como administrador de alguna iglesia, en Antioquia, y Roma incluida.”
El gran historiador Católico D.. W. O’Connor dice en su obra “Peter in Rome” (Columbia University, 1969) lo siguiente:

“Que Pedro fundo la iglesia en Roma es extremadamente dudoso y que sirvió como su obispo por un año, mucho menos que veinticuatro años como se dice, es una tradición sin fundamento que va al siglo tercero como su origen. Las celebraciones litúrgicas a Pedro como obispo de Roma no aparecen hasta el principio del siglo cuarto a lo más temprano.  No hay mención del episcopado de Pedro en el Nuevo Testamento, en la primera carta de Clemente, o las epístolas de Ignacio. La tradición es tan tenue. Para el tercer siglo, sin embargo, la supuesta idea asumida es basada en una tradición vaga e infundada que se transformo en “hechos” de historia.”

Aun los historiadores católicos no trazan el origen del papado a Pedro como el Obispo de Roma. (vea Richard P. McBrien, “The Lives of the Popes-Harper SanFrancisco, 1997, y Eamon Duffy, Saints and Sinners, A history of the Popes-Yale University, 1997).
Por ejemplo a Clemente de Roma se le llama en una carta el Obispo de Roma, pero Eamon Duffy dice del documento:

“Clemente nunca escribió una carta como Obispo, su carta fue enviada en nombre de toda la comunidad Romana, el nunca se identifico a sí mismo o escribió en su propia persona y no sabemos nada acerca de él. La carta misma no hace distinción entre obispos o presbíteros, y siempre habla plural sugiriendo que tanto en Corinto y en Roma la iglesia siempre estuvo compuesta por presbíteros en vez que en un solo líder.  Una generación después en la carta de el Pastor de Hermas, se menciona “ancianos..” y “gobernantes de la iglesia, “ y no hay distinción entre obispos o ancianos. Clemente es mencionado pero no como anciano líder, pero más bien como un secretario para escribir cartas de la Iglesia de Roma.”

Ignacio de Antioquia también escribiendo en la primera década del siglo segundo, habla de ancianos  presbíteros y obispos, pero no hace distinción, al contrario, el dice que el oficio de Obispo es una necesidad y que no existía ese oficio en Roma. En sus siete cartas el hace un llamado a que las iglesias locales estén en apoyo de su obispo. En su carta a Roma, el nunca menciona a Pedro como Obispo de esa ciudad. Ignacio demuestra que ningún obispo forzó a la gente a aceptar su autoridad. Aunque los apologistas Católicos usan a Ignacio como “evidencia” de sucesión apostólica, en realidad Ignacio hace un contraste entre él y los apóstoles, él dice en sus cartas a Traillans y a los Romanos,  que no tiene “sus” poderes o de los Apóstoles. Su biógrafo, Schoedel, dice que Ignacio en sus obras no menciona el episcopado como reforzado por la sucesión. El papel de los apóstoles, es visto en los ancianos, los subordinado a los obispos. Los obispos no tienen un papel apostólico. El elemento de la carta de Ignacio no es de una centrada en un hombre, sino más bien de la santidad unidad de la congregación que es Cristo. Esto es lo que él escribió a los Efesios:

“Ustedes son formados como piedras para el templo del Padre, levantado en alto a través de la estructura de Jesucristo, su cruz,  movida arriba por el Espíritu Santo. La fe es el vínculo de ustedes, y el amor es sus curso que les lleva arriba para Dios. Esto les hace compañeros en el proceso, incorporando a Dios, el templo, Cristo y las sagradas vasijas en ustedes mismos.”

De manera que en vez de afirmar una “sucesión apostólica,” Ignacio la refuta. Los obispos no son elegidos por los apóstoles pero por la comunidad. Ellos son elegidos por la comunidad en su papel como Cristo, y luego ellos son honrados como Cristo honró al Padre.

El papado moderno que dice que desciende de los apóstoles tipificado en Ignacio está bien lejos de la verdad.

La sucesión de los Papas se basa en un mito antiguo de imposición de manos por los doce o a un periodo no existente del episcopado en Roma.

Ahora el papado moderno en la persona del Papa se siente "competente" en decir cómo debemos vivir. El Espíritu Santo (según el Papa) ahora habla a sola una persona en la tierra, la omni-incompetente cabeza de la Iglesia Romana, una iglesia que esta de cabeza y no tiene miembros. Si fuera así, el cuerpo de Cristo estaría vergonzosamente reducido.”

La evidencia es irrefutable, el sistema papal es el mayor fraude en la historia de la Iglesia. 

Caesar Arevalo


FUENTE: “Structures of Deceit: Papal Sin”  (Estructuras de Engaño: Los Pecados del Papa), por Wills, G. (Doubleday, New York, 2000).