Saturday, April 11, 2015

LA OBLIGACION DE LAS NACIONES DE SOMETERSE A LA AUTORIDAD DE CRISTO Y SU LEY.




LA OBLIGACION DE LAS NACIONES DE SOMETERSE A LA AUTORIDAD DE CRISTO Y SU LEY. 

La llamada “libertad religiosa” dice que cuando se trata de la primera tabla de la ley, el magistrado civil no debe favorecer el Cristianismo ortodoxo sobre el Budismo, el Hinduismo, el animismo, el romanismo, el satanismo, el Mormonismo, y así sucesivamente. Este concepto depluralismo religioso” ha sido llamado "el politeísmo político". De acuerdo con este punto de vista el Estado debe permanecer neutral con respecto a la religión. Nunca debe favorecer a un grupo religioso o credo por encima de otro. Se debe tratar de lo mejor de su capacidad para equilibrar todos los puntos de vista conflictivos. Se debe enseñar la tolerancia hacia todas las religiones y todas las visiones del mundo. La expresión literal de esa filosofía del ilustramiento son los Estados Unidos de América, John Locke, el gran filósofo Ingles del "alumbramiento" estaría feliz de ver su "idea" hecha realidad.
 
La Biblia enseña que cada nación tiene la obligación moral de someterse a la autoridad de Jesucristo y de su ley. Un examen de la ley de Dios, los profetas, los Salmos y el Nuevo Testamento demostrará que el politeísmo político es inmoral.
Es una idea que los Cristianos deben rechazar. 

Deuteronomio 4:5-8
Mas vosotros (El pueblo de Israel)

que seguisteis a Jehová (El Dios )

vuestro Dios, ( Dios personal)

todos estáis vivos hoy. ( los que siguen a Jehova)
Mirad, (presten atención)

Yo (Moises)

 os he enseñado estatutos y decretos (instrucción directa de Dios),

como Jehová mi Dios me mandó (obediencia y mandato),

para que hagáis así (Como Dios quiere que se le adore)

en medio de la tierra (entre los pueblos de la tierra)

en la cual entráis

para tomar posesión de ella.
Guardadlos, (observar)

pues, y ponedlos por obra; (aplicarlos según nos lo dice Dios )

porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia (la fuente de inteligencia y sabiduría)

ante los ojos de los pueblos (testimonio a todos los pueblos de la tierra)

los cuales oirán todos estos estatutos (tendrán conocimiento de la ley de Dios)

y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.
Porque (introducción a las preguntas retoricasRAZONES

¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?  (DIOS ES EL UNICO)
Y

¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros? (LA LEY DE DIOS ES PERFECTA)

Que Israel debía ser un ejemplo para las naciones paganas alrededor de ellos, es un hecho Bíblico. Si Israel era obediente a la ley de Dios, las naciones vecinas reconocerían la sabiduría de Israel, lea bien Si Israel era obediente a la ley de Dios, las naciones vecinas reconocerían la Sabiduría de Israel, y de su cercana relación de Israel con Jehová, y la superioridad de la ley de Dios. 

Los israelitas tenían que ser la “sal y luz” a las naciones circundantes. Estaba para exhibir la ley de Dios a las culturas y sociedades paganas por la obediencia. Israel iba a servir como paradigma de fidelidad del  único pacto al Dios verdadero. El propósito de todo esto no era solamente  que las naciones paganas verían ciertos beneficios sociales de la segunda tabla de la ley, sino que la superioridad del Legislador se establecería claramente.
Yo soy el Señor tu Dios… No tendrás otros dioses delante de[b] mí. (Exodos 20:2, 3)
Las Escrituras indican que todas las naciones (por virtud de ser creadas por Dios, y del hecho del aspecto vinculante de la ley moral del pacto revelado por la naturaleza son de hecho la ley natural en posesión de todos los hombres. ( Rom. 1:20-21, 32; 2:11-15) están moralmente en obligación de hacer pactos con Dios para servirle cumpliendo sus mandamientos.

Por ejemplo veamos los tres primeros mandamientos de la ley en Exodos 20:2-7 (BLA):

2 Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre[a]. No tendrás otros dioses delante de[b] mí.
(Este mandamiento asume la obligación de someterse uno pactualmente a único y verdadero Dios.)


No te harás ídolo[c], ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorarás[d] ni los servirás[e]; porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta[f] la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y muestro misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
(Este mandamiento nos muestra una obligación universal de adorar al verdadero Dios solamente en la forma correcta, la cual es la FORMA QUE DIOS HA PRESCRITO en Su palabra.)

No tomarás el nombre del Señor tu Dios en vano, porque el Señor no tendrá por inocente al que tome su nombre en vano.

(Este mandamiento enseña que los juramentos y votos deben de hacerse  solamente en el Nombre de Dios y asume que el quebrantamiento de este mandamiento implica sanciones y castigos).

De manera que el argumento de que estos mandamientos solo son patriarcales y nacionales aplicables solo a Israel es negar el carácter eterno y universal de la ley de Dios, y por lo tanto es propio anti-nomianista e irracional.

La Biblia es muy clara, sin dudas, que Dios mantiene  a las naciones paganas (sin pacto con Dios o que no reconocen a Su Mesias) responsables por violar los estatutos morales. Esta es la razón por la cual las siete naciones Canaanitas fueron destruidas (Jueces 1:17-24), y la razón por la cual Dios destruyo repetidamente a las naciones paganas por idolatría, violencia e inmoralidad sexual. Si las leyes reveladas en el contexto del pacto, y todas las leyes que han sido reveladas de esa forma, no vinculan a aquellos que están fuera del pacto de Dios, entonces, por lo tanto, ni siquiera los Diez mandamientos permanecen y no es vinculante como base moral a los incrédulos, ni les puede convencer de pecado. Y hace de Dios un criminal y genocida.

Pero la evidencia Bíblica muestra todo lo contrario, y es aquí en donde la autoridad de la Escritura se debe de tomar en cuenta. El humanismo Anabautista, Kantiano y Lockiano, es el enemigo de un pacto nacional pues asume que las naciones son libres de hacer lo que ellas quieren sin tomar en cuenta a Dios, esto es lo que hicieron los Israelitas cuando le pidieron un rey “como en las naciones” a Samuel ( 1 Samuel 8).

La biblia enseña que el pacto nacional es válido aun en las naciones fuera del pacto de Israel, vea Salmos 33:12. Ya que toda ley es basada en un pacto, el rey David entiende que solo una nación que tiene pacto con Dios a nivel nacional es bendecida: “Bendita es la nación cuyo Dios es Jehova, y el pueblo a quien El escoge como su heredad.” Este texto solo tiene significado en un contexto pactal. No se puede entender de otra forma, Dios hizo pacto con David y ese pacto no es solo para con Israel, pero también para naciones no Israelitas.  En otras palabras, las Escrituras enseñan que el Pacto de Dios no está limitado para Israel, sino que también está abierto a naciones paganas que reconocen a Dios como el Único Dios vivo y verdadero y gobiernan bajos sus leyes. Salomón, el hijo del rey David, también entendió esta verdad, el escribió lo siguiente: “La justicia engrandece a la nación, pero el pecado es afrenta para los pueblos”, esta es una promesa de Dios, y por lo tanto, no se puede dudar, la pregunta es “¿Cuál justicia? La de Dios, ¿Dónde está esa justicia? En la aplicación de Su Ley. ¿Para cual naciones es esta justicia? Para Israel y otras naciones. 
Son estas naciones que conocen por experiencia personal las bendiciones del Señor a través de un pacto nacional el gozo y felicidad social que viene como resultado de su comunión con Dios en un marco pactal; mientras aquellos que rechazan a Cristo son malditos. No olvidemos también lo opuesto a un pacto nacional con Dios, “Los impíos volverán[n] al Seol[o], o sea, todas las naciones que se olvidan de Dios.” (Salmo 9:17). 


Nadie puede negar la advertencia clara para las naciones que rechazan a Dios, el término “olvidar” se refiere al acto deliberado de los gobernantes de rechazar un pacto nacional con Dios. Esto excluye todo pluralismo religioso, pues inmoral e impío.

 Argumentar que las naciones paganas reconocerían la inmensidad y la superioridad de la ley de Yaveh y la bienaventuranza de la estrecha relación de Israel a Yaveh mientras siguen rechazando a Jehová y servir a los ídolos es absurdo. Aunque la transformación espiritual de las naciones paganas tendría que esperar hasta la venida de Jesucristo (a causa de la apostasía de Israel y el poder engañoso de Satanás sobre las naciones) el mensaje de Deuteronomio 4: 5-8 no puede ser ignorado. Las Naciones paganas deben reconocer y obedecer al único Dios verdadero, Yaveh.

Por Caesar Arevalo.


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