Thursday, March 19, 2015

EL VERDADERO TESTIMONIO PRESBITERIANO Y LA VERGÜENZA DE LA “PCUSA”




EL VERDADERO TESTIMONIO PRESBITERIANO Y LA VERGÜENZA DE LA “PCUSA”

El 17 de Marzo de 2015, en una histórica y vergonzosa decisión dentro de la historia del Cristianismo, la denominación Presbiteriana de mayor adherentes en los Estados Unidos (1.8 millones de miembros), la "PCUSA," en sus siglas en Ingles, votó a favor de “cambiar”  la definición de matrimonio en su constitución, con 87 votos a favor y 41 en contra.  Antes de esta radical decisión, ya en el 2011 los presbiterios de la PCUSA votaron a favor de ratificar homosexuales y lesbianas como “pastores.” 

Sin duda, esto ha traído una negativa imagen a todo lo que “suene” como “Presbiteriano.” Para muchos el Presbiterianismo es sinónimo de “homosexualismo.” Pero la verdad es que la PCUSA hace décadas que ha abandonado la pura y sana doctrina Bíblica Cristiana y ha basureado y traicionado su herencia presbiteriana, y por lo tanto, no representa al verdadero Presbiterianismo Reformado histórico y Bíblico. 

Por eso, es necesario que se enfatize lo que es el verdadero Presbiterianismo Reformado e histórico, para distanciarse de la vergonzosa caricatura de “presbiterianismo” simbolizado en la PCUSA y sus aliados. 

A continuación comparto una porción del testimonio del "Pacto de la Iglesia Presbiteriana Reformada de 1871," en donde se delinea los verdaderos principios Presbiterianos Reformados que se conserva hasta ahora en esta denominación de la cual soy miembro:

“Que después de un cuidadoso examen, después de haber abrazado el sistema de fe [presbiteriano], el orden y la adoración revelado en las Sagradas Escrituras [Los Salmos], y resumido, en cuanto a la doctrina, en la Confesión de Westminster y los Catecismos, y en el testimonio Presbiteriano Reformado; y en cuanto al orden y la adoración, establecido en sustancia y el esquema en la Forma de Gobierno de la Iglesia en Westminster y el Directorio de Culto;  nosotros profesamos públicamente y nos apropiamos de esto como la verdadera fe y religión cristiana [Presbiterianismo], y del sistema de orden y de culto designado por Cristo para su propia casa, y, por la gracia de Dios, nosotros sinceramente nos esforzamos para entenderlo más completamente; mantenerlo y observarlo en integridad; y transmitir el conocimiento de la misma a la posteridad.

[Por lo tanto] Solemnemente rechazamos todo lo que se conoce por nosotros como contrario a la Palabra de Dios, a nuestros reconocidos y aprobados manuales de fe y orden, y a los grandes principios de la Reforma Protestante. En particular, abjuramos y condenamos la infidelidad, en todas sus diferentes aspectos; El ateísmo, o la negación de la existencia divina; El panteísmo con su negación de la personalidad divina; el Naturalismo, con su negación del Gobierno providencial divino; El espiritismo, con su negación de la redención de la Biblia; el Indiferentismo, con su negación de la responsabilidad del hombre; El formalismo, con su negación del poder de la divinidad. Abjuramos y condenamos el Papado, con su soberbia suposición de la supremacía e infalibilidad; sus enseñanzas corruptas y heréticas; su dogma de la Inmaculada Concepción; su hostilidad hacia la libertad civil y religiosa, al progreso de la sociedad en la civilización y de la inteligencia, y especialmente su negación, en común con la infidelidad, del derecho y el deber del Estado de educar en la moral y la religión a través del uso de la Biblia en las escuelas disfrutando de su patrocinio y apoyo.

Creyendo que el Presbiterianismo es la única forma de institución divina de gobierno en la Iglesia Cristiana, negamos y rechazamos todas las otras formas de política eclesiástica, ya que están sin la autoridad de la Escritura, y son tan perjudiciales para la pureza, la paz y la unidad en la familia de la fe.

Rechazamos todos los sistemas de la falsa religión y culto voluntario, y con estas todas las formas de sociedades y órdenes de juramentos secretos, engañosos en su naturaleza, perniciosos en su tendencia, y peligrosos para las libertades de la Iglesia y el Estado; y nos comprometemos a orar y trabajar de acuerdo a nuestro poder, que todo lo que es contrario a la piedad pueda ser removido, y que la Iglesia sea embellecida con la conformidad universal a la ley y la voluntad de su Cabeza divina y Señor.


Como vemos, el verdadero Presbiterianismo, es puramente Reformado, Pactante y fiel a las Escrituras. La "PCUSA" no es ni Presbiteriana, ni Reformada, ni fiel a las Escrituras.

Por Caesar Arevalo 
Iglesia Presbiteriana Reformada de Norte America (RPCNA)

1 comment:

Dionisio Cristiano said...

Habla de la "vergÜenza" que esto ha traído al presbiterianismo. Hay un dicho que reza que "las cosas se reciben de que vienen". Eso debería tomarse en cuenta en la valoración que se hace de este hecho y de cualquier hecho en la Historia de la Iglesia: Para quienes significa una vergüenza este hecho.