Saturday, December 27, 2014

PRESBITERIANISMO: FIEL A LA REFORMA, LEALTAD AL REY, LIBERTADES, Y RESISTIR AL PAPADO.






Si podemos resumir en una sola frase todo lo que abarca y significa el Presbiterianismo original se puede resumir en lo siguiente: “Fiel a la fe Reformada, lealtad a las leyes del reino, libertades y resistir al papado.”
Como dice el gran historiador McCullogh, "es en Escocia en donde los principios reformados Presbiterianos fueron aplicados en su totalidad." 

Muchos llamados Presbiterianos no conocen su verdadera historia y cómo los Presbiterianos originales practicaron su fe. Para otros dentro del Presbiteriano moderno, el volver a sus “verdaderas” raíces es un gran desafío que muchos optan por ignorarlo, pues consideran que “ya no se adapta al presente siglo.” El problema con esta posición es que se opta por un abandono de los principios que caracteriza a una verdadera iglesia Presbiteriana. Hay mucho que aprender de los principios Presbiterianos originales, especialmente del Pacto Nacional. Antes de desarrollar el propósito del pacto y sus implicaciones para la iglesia y el estado, leamos brevemente el trasfondo histórico.    

TRASFONDO HISTORICO 

Hagamos un poco de historia. El “Pacto Nacional” [ vea PACTO NACIONAL 1638]   Escocés fue ordenado en Edimburgo el 30 de Agosto  de 1639 y ratificada en Edimburgo el 11 de Junio de 1640. 

PRIMERA CONFESION DE FE-John Knox


El tratado de Edimburgo, 6 de Julio de 1560 estableció a Escocia como una nación Protestante independiente. John Knox (1515-1572) urgió al Parlamento Escoceses a declarar al Presbiterianismo como la Fe Reformada y la religión oficial de la nación.  El Papado fue condenado. La primera Asamblea reformada fue llevada a cabo el 20 de Diciembre de 1560, allí se produjo el primer libro de Disciplina y la Confesión de Fe. 

SEGUNDA CONFESION DE FE-Andrew Melville

El “Pacto Nacional” fue fundamentado en la Confesión de Fe de firmado por Andrew Melville (1545-1622) en 1578 [Primera confesión original Presbiteriana de fe Escocesa], la cual fue suscrita en 1590, 1638, y aprobada por la Asamblea en 1638 y 1639; ratificada como acta del Parlamento en 1640, y suscrita por el Rey Charles II en Spay el 23 de Junio de 1650 y Scoon el 1 de Enero de 1651. 

Es necesario destacar que desde 1574 hasta 1612, la influencia Puritana y Presbiteriana de Melville influenció en el rechazo de las practicas como la Navidad, Días festivos Católicos, como peregrinaciones, canticos de Navidad, bailes en fiestas, bodas, etc, y el no trabajar en Navidad todos estos fueron motivo de castigos. En 1579 se pasó una ley prohibiendo el viaje en los Domingos, recreaciones y tomar.

A partir de 1638 un sentimiento Puritano se extendió por toda Escocia a raíz de la fiema del Pacto Nacional. Esto siguió con la firma del Pacto y la Liga Solemne de 1643.


En 1637, el rey Carlos I y el arzobispo Ingles Laud, ambos de tendencias Arminianas, intentaron traer a las iglesias separadas de Inglaterra y Escocia más cerca en adoración y organización; en primer lugar, a través de  la introducción de un nuevo libro de los Cánones para reemplazar el “Libro de Disciplina” de John Knox como la autoridad para la organización de la Kirk [Iglesia] , y en segundo lugar, por la introducción de una forma modificada del “Libro de Oración Común en Escocia.”  No hubo consultas con el pueblo, ya sea en el Parlamento de Escocia o en una asamblea de la Iglesia, y las propuestas se recibieron con la indignación de los Escoceses deseosos de preservar su identidad nacional y religiosa. En ese momento un movimiento en contra de las Reformas Laudianas cobró impulso a través de Escocia encabezada por nobles Presbiterianos y clérigos radicales. 

Específicamente un grupo de mujeres piadosas Presbiterianas de Edimburgo organizó una protesta popular y, según la tradición, Jenny Geddes arrojó su reclinatorio al decano de la alta Kirk [Iglesia] de St. Giles en Edimburgo el 23 de julio 1637 cuando este trató de leer el nuevo libro de oraciones por primera vez. ¿Se imaginan que un grupo de mujeres presbiterianas hoy en el siglo 21 rebelen contra el sistema falso religioso aun dentro de sus propias denominaciones Presbiterianas?   

Esto fue seguido por un motín y un intento de  lapidar al obispo de Edimburgo. Muchas manifestaciones similares tuvieron lugar en todas las iglesias de Edimburgo rechazando la introducción la nueva liturgia episcopal y Arminiana.

Durante los meses siguientes, la protesta se convirtió en una campaña de peticiones y súplicas que denunciaban el libro de oraciones Laudiano, y criticando al poder de los obispos Anglicanos. Liderados por los señores de Loudoun, Rothes, Balmerino y Lindsay, los suplicantes Presbiterianos organizaron cuatro comités elegidos para representar a la “nobleza, aristocracia, burgueses y clérigos,”  y un quinto comité para actuar como un órgano ejecutivo

El clérigo y teólogo Alexander Henderson (1583-1646) y el abogado jurista Archibald Johnston (1611-1663) de Warriston se dieron a la gran y encomiable tarea de elaborar unPacto Nacional” de 1638 para unir a los suplicantes y aclarar sus objetivos. Johnston también participó en la Asamblea de Westminster. 

 Sobre la base de la “Confesión de Fe firmado por James VI en 1581, el “Pacto” llama a los reinos e iglesia a la adhesión a las doctrinas ya consagrados por las leyes del Parlamento y por un rechazo a las  "innovaciones" Papales no aprobadas en la religión presbiteriana [recordemos que los presbiterianos Pactantes llamaban al Presbiterianismo la “religión verdadera”]. Aunque destacaron la lealtad a Escocia, y para el Rey [este último demuestra que los Pactantes no eran anarquistas o anti-gobierno]; el Pacto también implicaba que cualquier movimiento hacia el catolicismo romano no sería tolerado.

Fue en Febrero de 1638, en una ceremonia en Greyfriars Kirk en Edimburgo, en donde alrededor de 300,000 Escoceses nobles, nobleza, el clero y los burgueses firmaron el Pacto, comprometiéndose bajo Dios el preservar la pureza de la Kirk [Iglesia]. Las copias se distribuyeron en toda Escocia para la firma en una ola de apoyo popular. De aquí surge el nombre en Ingles de “Covenanters” o Pactantes.
 
El Pacto fue ordenado en Edimburgo el 30 de Agosto  de 1639 y ratificado en Edimburgo el 11 de Junio de 1640. Suscrita en 1640, y suscrita por el Rey Charles II en Spay el 23 de Junio de 1650 y Scoon el 1 de Enero de 1651. 

Analizemos ahora el último párrafo de este Pacto Nacional, y veamos los elementos que expresan el sentimiento original Presbiteriano del siglo 17, pero que no se limita a esa era, sino que trasciende hasta nuestros días, primero dentro del Presbiterianismo, y al mismo tiempo dentro la geopolítica de la nación, y sus consecuencias a medida que son fieles a las Escrituras (mis comentarios estan en azul):

“Y, que esta nuestra unión y conjunción pueden ser observadas sin violación.” 

Los pactantes se refieren al vinculo que los une en el pacto, su fe la cual fue desarrollada más arriba: la defensa de la fe y que esta pueda ser observada sin ninguna violación impuesta por el estado  u otros elementos en contra de ella.
“llamamos al DIOS VIVO, EL ESCUDRIÑADOR  DE NUESTROS CORAZONES,”

El objeto del Pacto: Dios mismo. El Pacto no tiene ninguna significancia y relevancia aparte de Dios mismo. Dios se ha manifestado en la historia con los hombres a través de pactos.  En la teología de los Presbiterianos Pactantes, Dios es el escudriñador de los motivos de los corazones del hombre.
“para presenciar, “

La invocación a Dios es un llamado a ser testigo de este pacto, este llamado también expresa que es hecho ante la vista de Dios, nada está oculto ante él.  
“quién sabe que esto es nuestro deseo sincero y resolución no fingida, “

El motivo detrás del Pacto no nace de un sentimiento ególatra y egoistica para satisfacer afanes humanos y mundanos. Más bien de un deseo para dar la gloria a Dios y fe absoluta en Dios y sus promesas. Por eso es que los Pactantes pueden con una conciencia limpia invocar a Dios.

Ellos se opusieron al derecho de los reyes para gobernar en los asuntos de la iglesia, a las prácticas episcopales litúrgicas en los servicios de adoración, y a la herejía terrible del Arminianismo. Todo esto irritaba el alma de los Presbiterianos, cuyo único deseo era adorar a Dios de acuerdo a los mandamientos de las Escrituras.
“como vamos a responder a Jesucristo en el gran día, y bajo el dolor de la ira eterna de Dios, y de la infamia y la pérdida de todo honor y respeto en este mundo:”

La perspectiva Pactante Presbiteriana tiene como objetivo el día del Juicio, la segunda venida de Cristo, este objetivo escatológico es importante para entender la perspectiva trascendente de este Pacto. No fue solo temporal. En comparación con todo lo que ellos pueden perder en nombre del evangelio, nada de esto es digno comparado con estar en la presencia de Jesucristo con limpia conciencia.
“suplicando humildemente al Señor que nos fortalezca a nosotros por el Espíritu Santo para este fin”

Los Pactantes entendieron que la fortaleza espiritual viene de Dios por medio de Su Espíritu Santo. Y que esta fortaleza era necesaria para llevar a cabo esta misión, el Espíritu Santo capacita a los Pactantes dándoles fortaleza espiritual. Esta suplica se caracteriza por un estado de humildad.
“y que bendiga nuestros deseos y procedimientos con un éxito feliz; “
Los pactantes esperan ser bendecidos por Dios para alcanzar con éxito sus deseos de mantenerse en el pacto con Dios.
“Que la religión y la justicia puedan florecer en la tierra, para la gloria de Dios, el honor de nuestro Rey, y la paz y la comodidad de todos nosotros.”

La bendición de Dios no se limita solo a la Iglesia pero también incluye a toda la nación que obedece la ley de Dios y reconoce a Cristo como el Señor. Los Pactantes llamaban al Presbiterianismo “la religión verdadera” en contraste con la religión Católica Romana.  Esta “religión verdadera” se expresa en un rechazo total a todas las prácticas Católica Romanas que no tienen validación Escritural, esto incluye todos los días festivos inventados por el  Papa, adoración, rituales, la misa, etc.

Es dentro de este contexto de pureza de la religión, que la justicia y la “religión verdadera” [Presbiterianismo] puede surgir y existir en una nación, dando a entender que la falsa religión y falsa adoración trae maldición a la nación. Es notable la forma como los Pactantes lo ponen: “Para la gloria de Dios y el honor de nuestro Rey” [Jesucristo] y la “paz y comodidad de todos nosotros” [la sociedad general fiel a la Palabra de Dios].


Henderson, considerado por muchos historiadores el verdadero fundador y organizador eclesiástico del Presbiterianismo, elaboró claramente la función del estado para con la iglesia:


1.     La inspección sobre los asuntos de la iglesia

2.     La vindicación de la religión, ser el cumplidor de la primera tabla de la ley.

3.     El confirmar las constituciones de la iglesia…y apoyarla con la ley

4.     El estado puede y debe obligar a los miembros de la iglesia a cumplir sus deberes el cual Dios requiere de ellos.

5.     El poder coercivo pertenece al rey

6.     El Magistrado Cristiano tiene poder en convocar asambleas y en las asambleas tiene un gran poder.

“En la fe de la cual, hemos suscrito con nuestras manos todos los locales.”

Es en esta fe [doctrina y religión Presbiteriana] fundamentada en las Escrituras, que todos los suscritos firmaron con su propia mano, dando a entender con convicción y entrega personal.

CONCLUSION
El verdadero Presbiterianismo tomo muy en serio la fe Reformada y lo demostró en Escocia con la firma del Pacto Nacional en 1638. Sus principios apuntan dar la gloria solo a Dios, fundamentados en Escritura, en la pureza de la adoración alabando solo con los Salmos, y rechazando todas las festividades Católicas Romanas. Nunca negociaron el evangelio, nunca comprometieron sus principios, fueron odiados, rechazados y calumniados, pero todo esto no les importaba en lo mínimo, su objetivo fue y es: Agradar a Dios en vida y doctrina. 

Por Caesar Arevalo
Iglesia Presbiteriana Reformada
Brea, CA


Fuentes
" Confession of Faith of Kirk of Scotland" http://www.covenanter.org/Westminster/nationalcovenant.htm

"The Reformation"  Diarmaid MacCulloch, Pinguin Books. 2004

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